V
59 Años, Alicante/Alacant (Alicante)
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- V
- 2009-04-16 19:41:22 opinó sobre Apuntes de polemología (God & Gun)
Los jardines y las morcillas
"Las semanas del jardín" fue el primer libro que leí de Ferlosio. Como es sabido, cuando un actor se equivoca interpretanto un papel, en la jerga del gremio lo llaman "meter una morcilla". Y cuando, para que no se note la metedura de pata, el resto de actores improvisan una respuesta "ad hoc", lo llaman: "meterse en un jardín". A veces, salir del jardín resulta gozosamente imposible. Eso es lo que sucede con muchos de los libros de este autodidacta genial, y eso es lo que sucede con el que estamos comentando. Porque,en efecto, los libros de Ferlosio suelen ser inclasificables y éste lo es absolutamente. Antes de emprender su lectura hay que armarse de valor, de paciencia y de tesón. Su barroquismo formal y conceptual, la compleja fractalidad de sus frases, su aversión por los puntos y, sobre todo, por los puntos y aparte, y, por encima de todo lo dicho, su obsesión por subordinar "ad infinitum" una oración dentro de otra, convierten la lectura en una tarea muy parecida a la aventura de adentrarse en un amazonas literario desconocido y sorprendente. Aunque no es necesario utilizar machete. Una vez cogido el gusto podemos, incluso, deleitarnos intentando reconstruir el hilo argumental y formal de páginas enteras en las que apenas encontramos, de vez en vez, una amable coma que nos permite tomar aliento y poner en orden nuestras neuronas. Es entonces cuando descubrimos que el machete ya lo ha usado el autor por nosotros. Basta con seguirle con paso firme, sin dejar que tome distancia para comprobarlo. Si no lo hacemos, el desconcierto en medio de la selva está garantizado.
Es difícil hablar de este libro. Porque es difícil, al menos para mí, hablar de Ferlosio sin plagiarlo. La esencia de God & Gun es tan amplia como su existencia misma. Por suerte el autor no leerá esta crítica. De todos es conocida la furia de su colérico carácter. Y también su enorme corazón para, después, saber pedir incondicionales disculpas. Quizá la impronta más indubitable de todo el libro sea su furibundo ataque hacia los grandes relatos de los filósofos-historiadores , ejemplificados especialmente en Hegel y Polibio y su entusiasta defensa de los "tiempos felices", de esos tiempos sin sentido (propios del juego y de la infancia) que serían páginas vacías para la historia. Sus desesperantes disecciones en torno al Bien y al Valor, el juego agónico y el anómico, la manifestación (de la vida) y el destino, la guerra entre las partes y la guerra escatológica, o, finalmente, la felicidad y la satisfacción, no serían otra cosa, (¡¡God me perdone la osadía!!), que corolarios, inmensos, gozosos y fatigosos corolarios, de esa impronta fundamental mencionada.
Al principio cuesta. Pero uno acaba tomándole el gusto. Los impacientes que no lo intenten.
- Villo
- 16/04/2009, 20:06
Sin pasamanos V, no es mi estilo, pero encantado de leer lo que está tan bién escrito y expuesto, la complicidad de los pocos que leemos a Ferlosio y nos gusta... lamento que en Libertad Digital, en su insufrible programa de libros, tirasen a Ferlosio, tiraron físicamente su libro, su obra, todo porque estaban recientes aquellas palabras que dijo a cerca de que no le importaba nada españa..etc..
Me gustaría que metieses más críticas...pero, hulga lo obvio de la imbecilidad de una petición...
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Karma: 5Excelente V...se te echaba en falta..Hace poco reedité, por razones que no vienen a cuento, una crítica sobre El hombre sin atributos de Musil en que mencionaba precisamente que una de mis motivaciones para meterme con el austríaco era haber leído una crítica tuya y otra de Villo. Ferlosio dice a veces verdades demasiado "hirientes", y evidentes, para los tontos (del culo) que deletrean a los hagiógrafos de Franco. No perdonan, siquiera, que escriba bien. Luego, son doblemente imbéciles.
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- Jam
- 16/04/2009, 20:38
¡...Como a tu comentario sobre el, V!
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- Raquel
- 16/04/2009, 23:04
Siguiendo de cerca a Goytisolo, supe de este gran ensayista; Rafael Sánchez Ferlosi. No he leído el libro que recomiendas, tuve el privilegio de leer "Mientras no cambien los dioses, nada ha cambiado" No me hace más falta recordar la lectura para estar perfectamente de acuerdo contigo en cuanto a las formas de su escritura. Como Borges, esos puntos y comas, recuerdan lo que significa escribir con cierta clase, la de los grandes. " Por suerte el autor no leerá esta crítica" Por grandísima buena suerte; yo si he podido leerla.
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- Cris
- 17/04/2009, 08:18
"Cuando canta el gallo negro / es que ya se acaba el día, /si cantara el gallo rojo / otro gallo cantaria...." siempre me viene a la memoria esa canción cuando oigo hablar de Ferlosio ...Y también de la gran mujer que estuvo un tiempo a su lado: Carmiña. Un abrazo V, cuanto tiempo sin aparecer por aquí...
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- Arial12
- 17/04/2009, 14:09
No me quedan lustros y dolores de cabeza ni ná...
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- V
- 27/04/2009, 14:33
Por justificadas (y buenas, toquemos madera) razones, no he podido entrar en Linkara desde hace ya varios días. Pero quiero agradecer a todos y cada uno de vosotros vuestros comentarios. A tí Villo, por tu insistente e infatigable cordialidad, quizá algo inmerecida: prometo enmendarme. A Kodama por sugerirme el interesante e inospechado (para mí) paralelsmo con Borges. A Cris por el afecto que, también yo, le profeso. Y, en fin, a Jam y a Arial por sus inefables e indescifrables comentarios que han espoleado mi imaginación sin, debo decirlo, resultados palpables. La culba, ¡¡es evidente!!, es enteramente mía. En cuanto a tí Prometeo....me has citado a Musil y, con eso basta. Entiendo tu comentario y me reitero, con más convicción si cabe, en el mío. Como ya nos advirtió el gran matemático Tarsky, muchas de las paradojas y contradicciones que nos abruman se resuelven (o disuelven) en cuanto aprendemos a ubiarlas en el nivel semiótico correspondiente. La grandeza de "El hombre sin atributos" no podría manifestarse del modo en que lo hace sin el talón de Aquiles que tú, Prometeo, sugieres. Pero Musil es mucho Musil. Lo que echas de menos en este "tocho" lo encontrarás a raudales en un librito que se llama "Uniones". Especialmente en el primer cuento. No recuerdo el título y no he conseguido reencontralo en la estantería. Musil tardó casi tres años en escribirlo, según confesión propia, y a punto estuvo de perder la cordura por ello. Gracias, de nuevo, a todos.
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- luvlygail89
- 09/08/2012, 13:45
Mi querido
¿cómo estás,
espero que todo está bien, ya que es para mí un placer contactar con usted después de conseguido su contacto en la que realmente me interesan en tener comunicación con usted si usted tendrá el deseo conmigo,
aquí está mi correo electrónico (Ummydk@ymail.com) como voy a estar esperando saber de usted,
el suyo Ummy
................. ...........
My dear
how are you,
i hope that all is ok, as is my pleasure to contact you after gotten your contact at which really interest me in having communication with you if you will have the desire with me ,
here is my email (Ummydk@ymail.com) as i will be waiting to hear from you,
yours Ummy
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- V
- 2008-09-12 22:56:03 opinó sobre Homo faber
La delicadeza del hacha
Jean Cocteau, gran admirador de la desconcertante belleza de Catherine Hepbum, decía que su rostro estaba tallado a hachazos pero con delicadeza. Creo que ese modo, entre rudo y delicado, de esculpir, de construir, de escribir, se puede aplicar con acierto a esta novela del suizo Max Frich. Debo de reconocer que no había leído nada de él. Una amiga suiza, (Gracias, Karin G.), me ha salvado de esta torpeza. También me ha informado de que Frisch era arquitecto de profesión. Y creo que eso se nota en su estilo narrativo, aunque debo precisar que esta analogía no es obvia ni directa. Quizá practicara el minimalismo en arquitectura y ello influyera en su austeridad narrativa. Pero su estilo no es esencial a pesar de su sequedad y su muy notable velocidad descriptiva. Un edificio no puede levantarse sin una sólida estructura que lo sustente. El Homo Faber de Frisch, no obstante, adquiere consistencia a pesar de la (aparente) arbitrariedad de los rasgos que lo definen y del recurrente uso, que nunca parece abuso, de las frases abiertas, inacabadas, rudamente construidas y, sin embargo, delicada y sutilmente percibidas. En mi opinión creo que no puede decirse que sea ésta una novela psicológica, incluso quizá podría afirmarse que se trata de una novela que milita de un modo furibundo en contra del psicologismo. Frisch no busca la coherencia, la verosimilitud, la delimitación precisa de un carácter. Su destreza en el uso de la brocha gorda es, sin embargo, de una gran maestría. Nos sugiere esbozos. Corta bruscamente caminos e inicia con la misma brusquedad otros. Y en ambos casos nos deja la impresión de que los hemos recorrido enteros. Frisch está mas ocupado, y preocupado, por lo que hacen sus personajes que por lo que dicen. El apellido “Faber” de su personaje principal no conduce a engaño, aunque, más que un rasgo de carácter del poliédrico ingeniero, es una apuesta narrativa decidida y muy eficazmente desarrollada hasta el final. Hay mucha acción, es cierto, pero no es un libro trepidante sino parsimonioso, incluso. Esta paradoja entre medios y fines, entre recursos y productos manufacturados, entre descuidada rudeza descriptiva y profundo ahondamiento psicológico y axiológico, sugiere que nos enfrentamos con un gran maestro del lenguaje que se permite el lujo de tratarlo a trompicones, sabedor, como es, de que con un rifle mal ajustado también se puede hacer diana. Basta con saber por dónde y en qué sentido yerra. Libro con varios estratos que puede ser saboreado, por tanto, de diversas maneras. Quizá la mas intensa sea leerlo de un tirón , en dos o tres tardes. Y luego dejarlo reposar en el recuerdo. El regusto, como en los buenos vinos, no defrauda.
- Cris
- 12/09/2008, 23:20
Estupenda crítica, V. Aunque, si me lo permites, te diría únicamente que intentes hacerla en varios párrafos... Me alegro verte por aquí. Un abrazo
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Karma: 5¡Enhorabuena!... a quienes podemos leer cosas como esta. Particularmente: muchas gracias. Colectivamente, colectiva-mente...no seáis casquivanos, hueros ni racos... lanzad el clavel más natural que lleven vuestras manos. A pesar del otoño que amenaza...Cuco se acerca "V", sin perder hoja alguna.
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- RamónRR
- 13/09/2008, 00:54
Hilvanada escritura la tuya V. ¡Que no te falten tacos de madera a los que dar forma, leñador! Encantado de conocer nuevos filones críticos, ahora que corren tiempos de espantada para esta ocupación.
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Karma: 5De nuevo la misma precisión analítica de mr. V a la hora de desmenuzar sus bien arquitecturadas críticas. Se puede hacer mejor o peor...pero con esa convicción..y firmeza..
pd: donde dices Catherine Kerprun quieres decir la actriz Katherine Hepburn (la del rostro cincelado a "hachazos"...) ¿supongo?
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- Katherine
- 13/09/2008, 01:13
Claveles te mereces V. Muy buena crítica. Saludos.
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Karma: 5Una de las primeras canciones de Pink Floyd, "Careful with that axe, Eugene" (Cuidado con esa hacha, Eugene), parece sugerir algo similar a tu propuesta de lo que debe ser un corte delicado, todos los miembros de la banda eran estudiantes de arquitectura antes de derivar su genialidad hacia lo musical, como por lo visto ha hecho Frisch hacia la literatura... Me gusta sobremanera la metáfora que utilizas sobre el rifle mal ajustado, te han dejado una escopeta en la feria de las letras, y has tenido la psicología necesaria para sacarle el osito bueno a tu amiga Karin. Se lo merecía por su recomendación, ¿no?. Excelente hachazo, V. Saludos.-
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- V
- 13/09/2008, 09:51
Gracias Prometeo por tu precisión léxica. Fiarse de la (mala) memoria entraña estos (y otros) riesgos. Y gracias también a todos vuestros comentarios. A tí Villo te diré que, siquiera musicalmente, ayer, en efecto, llegó el otoño a mi estancia: mientras "colgaba" en Linkara mi comentario, sonaba en los altavoces el estremecedor Winterreise de Shubert. Un viaje de otoño entraña siempre ¡¡ayy!! pérdida de muchas hojas. En cuanto a tí, Cris,...., también yo te mando un abrazo.
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- Arial12
- 13/09/2008, 12:23
Hola V. Este librito yo lo tengo en la estantería por detrás, marginadito, esperando a ser leído. Creo que tu aguijonazo, un aguijonazo en toda regla, ha despertado su ominosa presencia. Ya empieza a convertirse en una interrogación en el plexo solar.
Tú crítica también se saborea, diría que tiene taninos de roble. Un saludo.
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- V
- 2008-06-24 20:38:37 opinó sobre La sociedad del riesgo global
Una reflexión sobre la reflexividad
Actúa localmente y piensa globalmente. En la era industrial la clase determinaba la conciencia; en la época global, (postindustrial), la conciencia determina la clase. Son estos "grosso modo" epigramas conspicuos que la sociología cultural de Beck ha consagrado definitivamente. Beck no se considera un postmoderno, y, en general, creo que no lo es. Su optimismo militante no se lo permite. Por eso llama a su objeto de estudio "segunda modernidad" y no sociedad postmoderna, afortunadamente ya en declive. También la llama "sociedad reflexiva" con un campo se estudio muy isomorfo con lo que su admirado sociólogo de la ambiguedad Bauman llama "modernidad líquida". Se trata en epítome lapidaria de reflexionar sobre la sociedad misma y sus indeseables e inmanejables "reflejos". Su tesis principal: La racionalidad ilustrada legitimadora de las bondades ilimitadas de la ciencia y de la tecnología está periclitada. La ingeniería social es imposible porque el consejo del experto es contradictorio: Así el ingeniero defenderá las bondades de la energía nuclear despreciendo sus potenciales riesgos, en tanto que el actuario, experto en seguros, se negará a proporcionar su eventual cobertura. Porque, en efecto, los riesgos potenciales de alguno de los sectores tecnológicos mas definitorios de los tiempos actuales son intrínsecamente inevaluables. Y aunque se actúe localmente, los efectos deletéreos se expanden en un espacio transnacional y en un tiempo transgeneracional. El campo de la tecnología no puede dejarse en manos del experto ni del estado-nación. Los movimientos alternativos: antiglobalización, ecológicos, contrarios a la energía nuclear,..., han puesto de manifiesto un izeberg político cuyo témpano revolucionario intenta desvelar Beck con su lúcida inmersión. La caída en desgracia de la idea de progreso no conduce, necesariamente, al nihilismo, ni mucho menos al final de la historia. Una aurora y un renacer de la política más allá ( y (o) más acá) de los partidos, de los sindicatos, del estado-nación, se adivina en el horizonte. Su nombre: "cosmopolitismo". Aunque sólo fuese por su potencial para reiventar lo social y conjurar o reconducir a sus límites "naturales" lo comunitario la sugerente y seductora tesis de Beck merece ser escuchada.
La prosa de Beck no es fácil, ni tan brillante como la de Bauman o la de Richart Sennett. Sus frases son cortas y limpias, pero la estructura lógica que las sustenta no se presenta como evidente en una lectura rápida. El "ahhhh, ya", sólo deviene, con frecuencia, después de una reflexión enemiga de la molicie. Quizá porque su pensamiento tampoco lo es. Debemos acostumbrarnos a navegar entre la ambiguedad. La época de las certezas escatológicas está definitivamente enterrada. Ni siquiera el dios pagano de la razón instrumental nos puede salvar. Debemos aprender a elegir asumiento los riesgos que toda elección entraña. Se impone reinventar la ciudadanía.
Libro recomendable, pues, aunque sólo sea por su fuerza teórica para aportar armazón conceptual e impulso político a los movimientos ecológicos. Sus derivaciones en el campo de la ontología y de la epistemólogía me parecen, sin embargo, tan innecesarias como poco convincentes. Su antirrealismo feroz es, según mi entender, incompatible con las tesis que defiende y, hasta cierto punto, legitimador de ciertos postulados postmodernos que abiertamente dice que combate. La reflexividad, esa medicina para la sociedad actual que él propone tendría, probablemente, efectos igualmente terapéuticos para sus propios y poco consistentes postulados últimos.
Pero....¡¡Cuanto tiempo señor V...! hola. y bienvenido por estos lares. Ya hay de alguien de quien aprender y discutir,si es necesario. Hola de nuevo....
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Karma: 5Para que prescindamos de Beck, Chomsky, Bauman, Sennet....no nos han dado adormidera ni otros paraisos, la alternativa son ¡¡65 HORAS PARA REGRESAR A LA ESCLAVITUD!! MENCIONARLO SIQUIERA, HA SIDO UN RETROCESOPARA LA HISTORIA Y EL HOMBRE. OCIO OCIO Y OCIO, HABRÁ MÁS CUENTO Y SE LES ACABARÁ EL CUENTO.
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Karma: 5Tercer comentario y es del mismo!!!. Estoy de acuerdo con el primer comentario "Ya hay alguien de quien aprender..", pues sí . Primera lección: no contestar cuando se te saluda efusivamente y se alegran de verte. "Das antas"
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Karma: 5Tranquilo Villo..todo llegará a su hora..Ten en cuenta que no todo es Internet y hay gente que escribe y se da el pire para volver días después. Aquí somos, más que nada, sujetos virtuales y no sabes si vas a volver en media hora, dos días o cuatro meses. Cambiando..este V escribe de bien lo que no está (valga la pseudoredundancia) en los escritos..Aunque tal vez sea una crítica, para mi gusto, en algunos momentos en exceso ornamentada..barroca... pero en líneas generales muy buena.
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- V
- 25/06/2008, 18:01
Creo Villo que no necesitas que nadie te de lecciones al respecto. Hace algún tiempo constaté que me habías dado de baja en tu lista de amigos...sin ton ni son. También recuerdo el día en que tras un breve "chateo", iniciado por tí, me diste un portazo virtual de los que hacen época. No me gustan los movimientos erráticos. Parace, además, que me tienes ganas. Has preferido negarme un tiempo prudencial para contestar para no correr ningún riesgo y así poder quedarte a gusto. Pues nada, disfruta de ese placer que no comparto. No sé, por otra parte, qué tiene que ver la jornada de 65 horas con mi comentario. Me lo explicas,....,si quieres.
Prometeo tiene razón. No todos disponemos del mismo tiempo, ni, sobre todo, no todos tenemos el mismo sentido del "tempo". Soy consciente Prometeo del barroquismo que intento, vanamente, evitar. La real academía aconseja "limpiar", "fijar", pero yo no le hago caso. Pido disculpas.
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Karma: 5Nada de disculpas V..En cualquier caso, yo mismo tengo la tentación de adornar en exceso alguna crítica..Lo importante es que la misma guarde coherencia...ese orden lógico de toda idea. Sino de qué va a servir llenarla de florituras..Espero que se os pase la perra gorda..
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Karma: 5El "think global, act local" (piensa global, actúa local), lema de Seattle .
APARTE:
Este epítome , periclitado de entrada, donde lo obvio es maula manifiesta, de frontispicio "churrigueresco" de una estructura huera y rauca(métafora de sí misma), intencionadamente primaveral en lo frondoso del barroquismo arcaizante, mezclado, revuelto, desconcertante, cuando no deletéreo a mitad de su lectura, pone de manifiesto la intención del autor de leerse y complacerse desde el helado "iceberg" un ejercicio introspectivo que guía a la reflexión de: ¿quién ha querido que lo leamos así?
* * * *
"Sin embargo, Beck introduce, en consonancia con Wildavsky, una dimensión más en la modernización reflexiva, la del desconocimiento. Este concepto proviene de la ignorancia sobre la magnitud de las consecuencias no deseadas(ni conocidas) que acarrea la modernidad de las sociedades.(......)La prosa de Beck no es de lectura fácil. A una persona no habituada a los lenguajes y neologismos compuestos creados por los científicos sociales le será de muy difícil comprensión este texto(....)Es recomendable, si alguien quiere conocer la obra de este prestigioso e influyente sociólogo de final del siglo XX, que acuda a su pionera obra, titulada sin el adjetivo global y con el subtítulo Hacia una nueva modernidad. La ventaja es que la argumentación está mucho mejor articulada, en capítulos más centrados en un solo tema, en lugar de los ensayos más ambiciosos que componen este libro más reciente Y para quienes ya hayan leído La sociedad del riesgo, quizá sea menos repetitivo de sus tesis el libro Qué es la globalización,"(R. Modesto ESCOBAR)
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Karma: 5Señor V. No hubo más bajas en mis amistades que ochenta y tantas, y otras tantas quejas de por qué yo les había dado de baja. No dí a nadie de baja, hubo un error y así se lo he contado a tantos como me preguntaron. Si no recuerdo mal, y ahora miraré voy a ver la invitación de segundas que intenté hacer a todos los antiguos componentes de mis amistades por si hubiese habido alguien que se sintiese "menospreciado". Respecto al chat ... ¿y si dijera yo que quién me bloqueó fue usted? sería creible, nunca me ha funcionado bien y no me trae más que problemas, creo quemás de uno puede dar fe de esto y las quejas a linkara son continuas por parte de muchos usuarios. Dos cosas: "nunca doy la espalda a un pistolero zurdo" y menos, lo recibiría con esta hipócrita manera si no fuese una persona que me parece de cultura vasta y reflexiones que los demás o una gran parte que estamos abiertos a aprender, absorvemos de tus comentarios y disfrutamos de tu lectura. Nunca, que lo sepas, ha habido, ni hay animadversión para contigo, muy al contrario, alguien que quizás lea esta opinión podrá dar un mentis a mis palabras, oyendo ayer lo que oyó de lo que yo decí de ti y que esa misma persona coincidía y redundaba al otro lado del auricular en la observación, nada desfavorable, nada, de alguien como tú que nada más volver has producido la reacción de ser comentado.
Lejos de malos entendidos y no siendo tibio ni parco enpalabras he de ratificarme en mi amistad hacia ti...y si no es recíproca, lo que no podrás evitar es mi deleite en leer críticas como esta. Creo que fui el primero,fui el primero que cojones, no es mérito ninguno, en darte un positivo porque me encantó. Prometeo, es de los que aún discrepando, leo con fruición y gusto, a otra gente que pisa esta página y algunos que están y dejaron de hacerlo.
Un saludo. Buena suerte, y buenas tardes.
* El espíritu de la anterior pseudoopinión, espero que se tome en su jocosa justa medida y provocación.
Lo dicho: hasta ahora. Amigo.
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Karma: 5Te lo cuento. La jornada de 65 horas es una acotación última que estaba haciendo en cada una de mis críticas, en una de ellas, de las primeras, cuando comenzó la especulación con la directiva europea, me propuse terminar todas con esta alusión. Si quieres, y sin rizar el rizo te digo, después de leer a Beck lo que tienen que ver, no me hace falta dar giros ni se me irá el hilo para hilvanar, Beck, posmodernidad, 65 horas,Lyotrad y hasta con Luis Racionero.....
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- V
- 25/06/2008, 20:54
"Be thou familiar, but by no means vulgar;
Those friends thou hast, and their adoption tried,
Grapple them to thy soul with hoops of steel.
But do not dull thy palm with entertainment
Of each new-hatchet, unfledged comrade."
Polonius (Hamlet)
"Pedante es aquel que hace de la reflexión espontaneidad" Ortega
Pacífico, jocoso y (un poco) provocativo. Por ese orden. Pelillos a la mar. Amigo.
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Karma: 5"Me disgusta la fealdad, el día,la estupidez, la gente
que se conforma con la norma, y -aunque no o tengo- el
miedo."
Robado a mi amigo L. Antonio de Villena.
*"Pedante es aquel que hace de la reflexión espontaneidad" Ortega (Este atisbo de autocrítica te honra)
Pourquoi donc, [...]citez-vous un certain Aristote en grec?- C'est, répliqua le savant, qu'il faut bien citer ce qu'on ne compred point du tout dans la lengue qu'on entend le moins.
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- Edu
- 26/06/2008, 00:23
La lectura de cualquier crítica, considero que hay que recibirla con buena disposición. Unas personas se expresan mejor que otras. Algunas en pocas palabras dicen mucho. Las hay que parecen infantiles por su preciosa ingenuidad. Pero todas, todas que están hechas desde el punto de vista y con el enfoque personal, sincero y respetuoso, para mí son bienvenidas si contienen algo tan humano como la intención sincera de comunicar. No voy a entrar a valorar, no me conviene, a mi particularmente señalar a nadie por algo tan clasista como alabar y ver con buenos ojos al que considere bueno o machacar al bienintencionado que no puede manifestarse o no ha se ha ejercitado apenas en lo de la glosa.
Y bien dicha esta , probablemente parrafada soporifera para algunos, y basándome en lo dicho, el contenido del comentario de V me parece sensacional, considero que un foro como este se enriquece cuando se incorporan comentarios como este. Si hay palabras que no se conocen, no nos deben ofenden, pues si nos interesa miramos al diccionario y punto. Repito el comentario, para mí, es magnífico.
Yo particularmente, en mi breve aportación y participacion te echaba de menos V.
Un saludo
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- V
- 27/06/2008, 19:36
Muchas gracias por tu afectuosa acogida Edu. Quería decirtelo mediante un correo personal. Pero por varias razones prefiero hacerlo públicamente. Mencionaré solo dos. Cuando entré en Linkara, seguro que te acuerdas, me tropecé con tus comentarios sobre la película "Pasión, peligro" y quedé, literalmente, deslumbrado y alumbrado, simultaneamente, (¿Qué más se puede pedir?), por ellos. Mostrabas una capacidad, una sensibilidad y una voluntad de... penetrar hasta lo mas hondo, sobresaliente. Nada que ver con tanta erudición esteril y mal digerida como circula por ahí. La segunda razón no deja de ser un corolario de la primera. Lo mas valioso, coincido contigo, amigo, es la "intención sincera de comunicar". Comunicar no es lo mismo que informar. Para lo segundo ya disponemos del apabullante Google. Yo aspiro, modestamente, como tú y tantos otros...(y otras, perdón), a lo primero, aunque no sé si lo consigo. Lo dicho, gracias de nuevo por tu consideración.
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- V
- 2008-02-06 17:54:10 opinó sobre El libro del reloj de arena
Primero fue el reloj, luego el...
Todos los que hemos ascendido alguna vez por una montaña lo sabemos: nunca conseguiremos abarcarla en su totalidad con la mirada. A veces, sufrimos el espejismo de que lo hemos conseguido, al menos parcialmente, como cuando pensamos que hemos alcanzado su cima y, al seguir ascendiendo por uno de sus collados, descubrimos que no es así. Y, aunque la intuición es menos vívida, tampoco el terreno recorrido queda enteramente a la vista. El lugar desde el que contemplamos las cosas condiciona nuestro modo de conocerlas. Claro que algunas empresas son mas arduas que otras. Reflexionar sobre la historia del concepto de “tiempo”, después de su incontestable reificación, implica asumir esas limitaciones de un modo radical. Hemos ascendido tan alto en su estilización, con la ayuda de “scherpas” tan expertos como Newton, Kant, Einstein o Heidegger, que pretender divisar la “base” desde la que iniciamos el ascenso es vana ilusión. Salvo que hagamos trampa y seamos capaces de descubrir un “agujero negro” por el que desandar lo andado sin movernos del sitio. Es lo que hace Ernst Jünger con este libro tan peculiar. Partiendo del estudio de los relojes a través de la historia, emerge una sorprendente genealogía del tiempo en la que se ha prescindido de su previa, e imposible, deconstrucción. Su aproximación al tema es tan exhaustiva como fascinante.. Relojes de sol, de agua, de fuego, de flores, de arena, claro, y, también relojes mecánicos, van apareciendo a lo largo del libro suscitando inquietantes y muy sugerentes indagaciones. Así, expresiones como, que el tiempo fluye o que se desliza entre las manos o la rueda del tiempo, cobran, a la luz de estas investigaciones, un asombroso y renovado valor antropológico. El tiempo lineal, representado por el reloj de arena, y el tiempo cíclico, que emerge con los complejos engranajes que configuran los primeros relojes mecánicos, deben entenderse en origen en un sentido absolutamente literal.
Ernst Jünger es un novelista muy particular, con una biografía igualmente singular. Su larga vida, mas de cien años, alcanza, casi con exactitud, todo el siglo veinte. Voluntario en la primera guerra mundial, oficial alemán en la segunda, expulsado, finalmente, del ejército por sus críticas del nazismo, consumidor de derivados del opio y de otras drogas, pacifista y enemigo de la tecnificación de la vida, visionario sagaz. Este libro no es, evidentemente, una novela, pero se lee con el mismo placer con el que se leería si lo fuese. Te atrapa desde el principio y no te suelta hasta el final. Libro complejo escrito de forma sencilla, es decir, libro genial. El que lo lea no exigirá que le devuelvan el dinero.
Lo mejor:
La enciclopédica erudición necesaria para escribir un libro como estos permanece invisible a los ojos del lector. Algo sólo al alcance de los que verdaderamente saben de lo que hablan.
Frases favoritas:
Existe un recelo muy extendido a tener relojes que "acaso lo sienten todas las personas en aquellas zonas en que han continuado siendo niños o artistas, o dicho con dos palabras: en sus zonas salvajes. El reloj no forma parte del bosque. Tampoco forma parte del mundo de los amantes ni del mundo de los juegos, ni de la música. Las horas que el espíritu pasa en su ocio o entregado a una obra creadora, esas horas el reloj no las mide".
Existen unas tribus aborígenes, que miden el espacio, es decir el tiempo que ocupa ese espacio, por canciones. Cuando alguien emprende una ruta, ha de saberse la canción que la guía, y la fija, es decir, la mide, porque de lo contrario, se pierden. No es importante el tiempo de los relojes, ni el espacio geográfico, sino cuánto ¿tiempo? quieres que dure tu canción. El tiempo se pliega o se descomprime sin que estos conceptos tengan para ellos ningún significado.
Parece que nosotros necesitamos balizas a las que fijar nuestra experiencia, como Ulises se ató al mastil de su barco.
Una crítica estupenda, muy bien escrita y que deja con ganas de leer el libro, como todas las tuyas
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- 2008-01-14 11:17:48 opinó sobre La muerte de Virgilio
La conciencia de la muerte como...
Recomendar hoy la lectura de “la Muerte de Virgilio” es igual de oportuno como aconsejar el uso de la bicicleta para viajar. Y probablemente igual de ineficaz. Es sabido que habitamos en la época de lo prescindible, de lo efímero y perecedero. Este libro no lo es. Todos los aprendices de escritor que estudian en cursos acelerados de cinco semanas, llegados en su mayoría, ¡¡cómo no!!, del continente americano, el empleo más eficaz de las técnicas narrativas, saben que, entre los ingredientes imprescindibles de una novela de éxito, no debe faltar acción, intriga, suspense, y si ello es posible: pasión, sexo, violencia. La fundamental novela de Hermann Broch carece de todo eso. Porque Broch pertenece a los escritores de raza, a aquellos que no les preocupa, ni ocupa, el éxito editorial y que se limitan a escribir cuando tienen algo que decir. De ahí que la estructura narrativa de su novela esté al servicio de lo que quiere comunicar y no al revés. El insigne escritor austriaco la perfiló durante las cinco semanas que estuvo detenido por la Gestapo en Alt-Ausse, aunque sólo la terminaría ya en el exilio, en Estado Unidos. En ella se recrean los últimos momentos de vida de Virgilio, el autor del famoso poema épico, La Eneida, que narra la fundación de Roma y glosa su grandeza. El poema quedó inacabado por la súbita muerte de su autor y publicada póstumamente por sus amigos Rufo y Tuca que, según se cuenta, no tuvieron en cuenta los deseos de éste y no destruyeron todos sus manuscritos inconclusos.
La novela arranca cuando Virgilio está llegando a Italia, ya moribundo, en una de las naves del Cesar. Está dividida en cuatro partes nominadas como Agua, Fuego, Tierra y Eter. Cada parte representa un estadio de su travesura de la laguna Estigia en la barca de Caronte: La conciencia de su muerte; su paulatina entrada en un estado de duermevela en la que los sentimientos de culpa se enlazan con las justificaciones morales y estéticas; la típica recuperación pre-mortem en la que renace cierta lucidez para hablar con sus amigos Tucca, Vario y el propio emperador Augusto y, finalmente, su muerte y fusión con el todo primigenio. Son interesantísimas sus reflexiones sobre el arte y su vinculación con la verdad y con la belleza. Y también sobre el poder, las vanidades humanas, la amistad.....Todo ello trabado en un esquema barroco, abigarrado, estremecedor, que viene y va de la vigilia a la alucinación. “Del sueño de la vida me ha despertado la muerte” se dice en una de las obras de Hoffmansthal sobre el que escribió el propio Broch. Pues bien, ese es el apretado resumen de este novelón que, vivamente, recomiendo leer. Recreación histórica sí, que queda transcendida por la intemporalidad de los temas sobre los que reflexiona, y por la etérea atmósfera en la que nos va sumergiendo hasta diluirnos en un “mas allá del lenguaje”, paradójicas palabras que le ponen fin.
Lo mejor:
La gradación perfecta con las que se van extinguiendo las diversas voces de la conciencia hasta abrazar el "humus" primordial.
Frases favoritas:
Hay un momento en el que Virgilio le dice a su médico Carondas de Cos: "Ya que eres médico, cúrame para que pueda morir". (Pag. 279, en la edición de 1980).
- Octavio
- 14/01/2008, 12:14
Gaudeamus igitur, interesante crítica.
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Karma: 5Se agradece la recomendación, pienso que éstos son los tiempos más apropiados para leer libros de este tipo. Bss
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- maritza
- 14/01/2008, 15:37
Interesante tú critica,no hay mejorr momento para leer un libro como el que recomiendas...Gracias
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- Edu
- 15/01/2008, 00:23
Me interesaré por "este novelón que vivamente recomiendas leer". Tu comentario incita a su lectura, ya te contaré si lo hago. No obstante se agradece tu esfuerzo, que c omo te dije enriquece, en mi opinión, la web. Por cierto ya he leido Objetivo decrecimiento, te contaré aparte.
Un saludo
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- 2007-12-29 17:08:14 opinó sobre El testamento
Grande entre los grandes
Rilke es, probablemente, el mas grande poeta alemán del siglo xx, y uno de los mas grandes de todos los tiempos. A veces se ha dicho que su pesimismo estaba plenamente justificado por el terrible tiempo que le tocó vivir, que incluyó, como deletéreo epitafio de su compleja existencia, la Gran Guerra, es decir, la primera guerra mundial. Es evidente que nuestro yo vital siempre está fuertemente influído por las circunstancias que nos han tocado en suerte y, en ese sentido, Rilke no es, no fue, una excepción. Pero su fatal contemplación del mundo es demasiado radical como para que la precedente consideración pudiese ser relevante. Y ello a pesar de su infatigable búsqueda de la belleza, o quizá precisamente por la radicalidad de la búsqueda misma. "Lo bello es el comienzo de lo terrible que todavía podemos soportar", escribió en uno de sus mas lúcidos momentos. En efecto para Rilke la belleza es más una búsqueda que un encuentro. Un epifenómeno de nuestra infinita necesidad. Y no sólamente eso. Su intuitiva aprehensión de ....la totalidad le permite captar la cara siniestra que toda realidad esconde, incluída la realidad mas "bella". La belleza como indecencia moral que, por serlo, nos moraliza. Amigo de Tostoi, de Rodin, su universo descriptivo, no obstante, habita en la mas permanente introspección. Introspección, aclaremoslo, que pretende captar las grandes líneas de resistencia que configuran un alma intemporal. El pesimismo, la fatalidad, no hizo mella, sin embargo, en su infatigable búsqueda. La desesperación era su fuerza, la determinación la plataforma de su infinita libertad. Curiosamente no he elegido un libro de poemas para glosarlo. Se trata, mas bien, de unas notas manuscritas que sólo póstumamente se han hecho públicas. En ellas se aprecia el terrible desgarramiento espiritual del que hemos hablado y que, probablemente, nunca le abandonó. Son retazos inconexos, breves, pero en todos ellos se aprecia el amargo pegamento que los compacta y que les da cohesión. Para leerlo con parsimonia, con lentitud. Y para volver sobre lo leído una y otra vez. Quizá para comprobar con desesperación, que nuestra primera lectura no andaba errada. No por redundante es menos necesaria la semiosis.
Lo mejor:
Comprobar que Rilke nunca defrauda. Siempre está él entero en todo lo que dice. No es en absoluto, ni puede serlo, un impostor.
Lo peor:
Lo mismo que a él. Comprobar que no estaba equivocado.
Frases favoritas:
"¿Dónde está el corazón que no demandará una dicha obstinada a mi interior, sino que me permitiera darle aquello que surgiese de mí infatigablemente?". (Pag.119 en Alianza Tres 1982). La pregunta, como casi todas las funtamentales preguntas, sigue sin respuesta.
- Octavio
- 30/12/2007, 14:07
"La belleza como indecencia moral que, por serlo, nos moraliza".
Es una frase sencillamente genial.
Gracias por tu crítica, "V".
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- Maria Isabel
- 01/01/2008, 15:41
Lei Cartas a Joven Poeta de Rilke hace años, y me enamore de su prosa su critica es exelente, aqui en venezuela no se consiguen sus libros a mi me lo prestaron. con su critica aumentan mis ansias de leer y releer mas sobre el Gracias por saber que no soy la unica
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Karma: 5Recuerdo que uno de mis más queridos y sabios mentores, queriendo inculcarme el gusto por la estética, y adentrarme en el pensamiento de los griegos, que sentían la belleza como algo divino en sí mismo, me leía "Cartas a un joven poeta", Me gustaba mucho. La belleza es terrible porque ante ella no somos nada, solía decir. ....Pero como es común entre los hombres, lo olvidé. Gracias por el refresco.
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- 2007-12-22 14:22:36 opinó sobre El péndulo de Foucault
Nunca segundas partes fueron buenas
Cuando se público El péndulo, muchos devotos umbertianos nos apresuramos a comprarlo pensando que quizá, como en la magnífica trilogía de El Padrino, o en el no menos extraordinario tiburón-dos, no era imposible repetir, o incluso mejorar a su ínclito predecesor, El nombre de la rosa. Craso error que a mí, por lo menos, me ha servido para desconfiar de los argumentos de autoridad. He leído casi todo lo que Umberto Eco ha escrito, sus novelas, sus artículos periodísticos y sus imprescindibles estudios sobre semiótica. Si yo fuese su asesor de imagen creo que eliminaría El péndulo de su apabullante curriculum. De modo que me sumo a las críticas de Menchu, Juan José, Jordi, Marc, El cuervo y Miguel. Todos ellos lo han suspendido; algunos de ellos con una ausencia total de caridad cristiana....., y los comprendo. Pero admiro demasiado a Umberto para poder bajar del cuatro, aún a sabiendas de mi irresponsable generosidad. Nunca me ha parecido la erudición un valor intrínseco, aunque acepto que existan fundadas opiniones divergentes. Pues bien, a esas personas que así piensan, les recomiendo que consulten la enciclopedia británica, o el Google, si lo que quieren es documentarse sobre los templarios o sobre lo que les venga en gana. Porque, en efecto, hay en El péndulo páginas y páginas repletas de datos que parece que han sido acoplados a la novela mediante la muy moderna y poco edificante técnica del "copiar y pegar". Libro enteramente prescindible.
Lo mejor:
El título. (Con permiso de Menchu a la que plagio con descaro)
Lo peor:
El resto.
- Octavio
- 23/12/2007, 15:46
Sí, reconozco que algunos pasajes del libro son áridos, complejos, extremadamente eruditos o, como dice Marc o El Cuervo, infumables (en especial el primer capítulo). Pero decir que un libro es "enteramente prescindible" o que "no es un libro necesario" o que "lo eliminaría de su currículum"...(y lo que dice Juan José de quemar el libro seguro que es una exageración) bueno, para mí el libro no es prescindible y sí es necesario, porque pasé un buen rato leyéndolo. Y no soy un especialista en Eco y no he leído toda su obra, solo sus novelas (El nombre de la rosa, La isla del día de antes, Baudolino y la misteriosa llama de la reina Loana) y todas tienen pasajes eruditos para dar y regalar. ¿Sabes cuál es el problema de este libro? VILLO lo resume perfectamente en su crítica: "DESPUÉS DEL NOMBRE DE LA ROSA...DIFÍCIL SE LO PUSO ECO A SÍ MISMO".
No obstante (para acabar de buen rollito y todo eso) repeto vuestra opinión y me parece muy bien que si a alguien no le ha gustado un libro, lo diga abiertamente, por muy famoso o prestigioso que sea el autor. Para eso está Linkara ¿no?
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- 2007-12-20 23:02:51 opinó sobre Objetivo decrecimiento
Savia fresca en contra del...
El desmembramiento de la urrss, el derrumbe del comunismo, del muro de Berlín, ha supuesto la liberación de grandes masas de población de los totalitarismos de izquierda. Yo me felicito de ello. Sin embargo este insospechado derrumbe se ha llevado con él algunas voces críticas que, sólo por serlo, se han metido inmerecidamente en el saco de los apestados. El modelo de sociedad capitalista se erigió en el totem sagrado al que todos debíamos de adorar aunque se tuviese la sospecha de que, quizá, lo que se estaba haciendo era idolatrar a un becerro de oro. En los últimos años han aparecido reflexiones profundas de personajes ilustres que piensan, con optimismo y de buena fe, que este incuestionado e incuestionable modelo de sociedad puede ser depurado "desde dentro" de sus perversos efectos colaterales. Joseph E. Stiglitz y Jeremy Rifkin, ambos recientemente incorporados al la nómina de asesores del psoe para la, ¡¡oh cielos!!, inminente campaña electoral, pueden ser considerados dos de sus mas destacados representantes canónicos. El primero por su muy interesante apuesta por lo que él denomina "la economía del hidrógeno" como solución a los tremendos problemas ecológicos que ya tenemos encima, el último, irónicamente exempleado del banco mundial y declarado por dicha organización "persona non grata", por su apuesta por mas globalización como paradógico antídoto de la perniciosa, sobre todo para los mas pobres, globalización actual. Ambos, por supuesto, moderados reformistas pero con interesantísimas propuestas y reflexiones. Pues bien, en Lyon (Francia) se viene publicando desde 1982 la revista Silence bajo el lema "ecología, alternativas y no violencia". Se trata, desde luego, de un movimiento antisistema, claramente encaminado a transformar radicalmente nuestro modelo de sociedad pero por métodos democráticos y apostando por la reflexión serena y la mirada lúcida. Su objetivo fundamental es desmontar la falacia de la viabilidad del crecimiento sostenido. Y eso es lo que pretenden hacer en un estupendo librito escrito por varios colaboradores titulado: "Objetivo decrecimiento". El título, ciertamente, lo dice todo. Parte de la escandalosa constatación de que el 20% de la población mundial consume el 80% de los recursos, sigue argumentando sobre la inviabilidad de esa apuesta por el crecimiento sostenido y termina desmontando el mito de que la calidad de vida va ligada a nuestro modelo de crecimiento económico permanente. Todo ello desde el rigor intelectual y el empeño ético y solidario. Aporta datos interesantes, sugerentes, que propician la reflexión e incitan al compromiso. Sumamente recomendable.
- Edu
- 22/12/2007, 02:08
Me he encontrado esta noche de Madrid a Ibrahim, en ratos libres le enseño castellano, y no he podido rechazar su invitación a su modesta celebración del día del cordero (son del oeste de Africa). Había bellas jóvenes de raza negra en circunstancias como una de ellas que trabaja en una peluquería de 8 de la mañana a 9 de la noche 6 días/semana y cobra 400 euros/mes, come "sobre la marcha". Me han comentado cosas así con naturalidad. Pero la noche ha sido feliz para todos. Gracias a cuadros como estos conseguimos este trofeo del 20/80 y del crecimiento único. Por cierto tengo en la cocina un plato de cordero que con mimo me han preparado, para mi familia. ¡Estais invitados¡ Leeremos este libro. Bienvenido a linkara V
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Karma: 5Cuando era joven trabajé un tiempo como cooperante. Estuve en El Salvador. Mi especialidad era hacer ejercicios de sofística e inventar proyectos perfectamente ajustados a lo que se nos exigía, para sacar a los organismos públicos el máximo posible de dinero, para emplearlo allí como mejor pudiésemos, para sacar jóvenes de las maras y reintegrarlos a la sociedad.
A pesar de los esfuerzos de nuestra ong contraparte de allí, formada por gente honesta, y observando atentamente la actuación de otros grupos, llegué a la conclusión de que los programas de cooperación tienen por objetivo "desarrollar" los paises tercermundistas, con el único fin de convertirlos en consumidores de nuestros productos, para hacer sostenible en realidad nuestro crecimiento. Entonces, decía, paremos nuestro crecimiento. ¿Nadie, me preguntaba, se ha planteado que además de ayudar a esta gente a desarrollarse tenemos que parar, incluso bajar, nuestro sistema de vida depredador?? Dejé la cooperación, claro, y me dediqué a la educación.
Leeré este libro con mucho interés, y gracias por tu crítica y tu recomendación.
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- 2007-12-18 17:24:49 opinó sobre El mundo como voluntad y representación
Si le gustaba a Borges.......
Es conocida la enfervorizada pasión con la que Borges defendió este libro, o, por mejor decir, estos dos libros, porque, en efecto, bajo este título, subyacen dos gruesos volúmenes: uno escrito en sus años de juventud y otro cuando los años cumplidos habían acerado, aún más, su mirada de águila. El propio Borges confesó, creo que la historieta no es apócrifa, que había aprendido alemán básicamente para poder leer al gran genio que "acaso, había llegado a descifrar el mundo". ¡¡Nada menos!!. El alago borgiano, creo, no es exagerado. Debería de ser fácil practicar la generosidad con quien se lo merece. Schopenhauer nos explica en este libro, entre otras cosas, porqué no lo es. Quiero romper una lanza a favor de su lectura. Se piensa en Schopenhauer como en uno de los últimos filósofos sistemáticos, como un pensador profundo y pesimista. Todo ello es cierto. Pero lo es, igualmente, su magnífico estilo literario, su claridad extrema. Una prosa irremediablemente seductora unida a una energía contagiante, a pesar de que, con la boca pequeña, defendíera la ataraxia de los estoicos y la....quietud oriental, nos arrastra a un universo lleno de sugerencias, de atisbos geniales, de intuiciones que las mas modernas teorías sobre genética, parecen avalar. Hay libros que deben de ser leídos. Este es uno de ellos. Desde que yo lo hice, no he dejado de recomendarlo. No es, "sólo", un libro para especialistas. Es un libro que nos ¡¡habla del mundo!!. ¿A alguien no le interesa el tema?. Basta proponerselo para disfrutarlo. No se si al gran maestro le hubiera gustado este alegato a favor de la voluntad. Ya se sabe que a su díscolo discípulo, Nietzsche, sí que le gustó. Yo, como admirador de los dos, creo que ambos querían lo mismo.
Lo mejor:
Desde un punto de vista académico el segundo tomo es mas sólido, está mejor trabado. Pero yo elijo, sin dudar, el primero. Es mas fresco, mas irreverente. En cualquier caso recomiendo leerlos en orden cronológico. Y si hay que elegir, (¿porqué carajos habría que hacerlo?), me quedaría con el primero.
Lo peor:
Nada.
- V
- 2007-12-14 21:30:49 opinó sobre Crónica del pajaro que da cuerda al mundo
El mundo no necesita que le den...
Si las leyes de la inercia son ciertas y el mundo se mueve, (algo por cierto no totalmente evidente si creemos a Zenón y sus paradojas sobre el movimiento), lo seguirá haciendo, según parece, durante toda la eternidad. De modo que no necesita que le demos cuerda. Pero ya sabemos que siempre hay excepciones; la vida, sin ir mas lejos, emerge a contrapelo de la deletérea segunda ley de la terodinámica, y los pájaros, a veces, dan cuerda al mundo. Sólo por eso Murakami se merece un diez. Pero esa nota la tengo reservada para los clásicos que han logrado pervivir en nuestra memoria, al menos en lo que a la literatura se refiere. Su estilo narrativo me recuerda "mutatus mutandi" al mejor Almodovar de "Todo sobre mi madre": directo, descriptivo, distante, expresivamente austero. Balzac revivido pero con inesperados efectos colaterales. Porque, en efecto, se trata de un libro mágico que lo es dirigiendo el punto de mira hacia otro norte. Ya se sabe que si queremos conciliar el sueño en una noche de vigilia debemos hacer cualquier cosa menos empeñarnos en conseguirlo. Sucede, sin embargo, que este mecanismo, tan conocido en la psicología conductista, no es nada evidente en lo que se refiere a las técnicas narrativas. Uno puede apuntar a otra parte y salirle el tiro por la culata. Pero aquí la magia aparece con naturalidad, señal evidente de que se ha sabido cocinar con los ingredientes apropiados y con arte, con mucho arte narrativo. Típicamente lo poético, lo mágico, emerge con el lenguaje simbólico, con las metáforas increíbles. Aquí no hay metáforas, ni simbolismos. El propio título lo acredita con la palabra "crónica", porque, en efecto, de eso se trata, de un relato que prescinde de todo lo que no sea la precisión descriptiva de un flemático cirujano. Pero, como ya sabemos, encontramos sensualidad a raudales en imágenes o retablos de vírgenes que, supuestamente, "deberían" remitir a universos menos terrenales. No quiero decir que el universo mágico se manifieste como un epifenómeno indeseado e indeseable. Nada mas lejos. Hay premeditación y, previsiblemente, nocturnidad en Murakami. Pero esa capacidad de mostrarnos la otra cara de la moneda sin hacerla girar, sólo está al alcance de algunos elegidos. El que lo quiera comprobar que lo lea. No miento.
Lo mejor:
Su primer descenso al pozo. La meticulosidad descriptiva, su ejemplar amplificación, requiere la mejor electrónica a válvulas, tan apreciada, por cierto, por los japoneses.
Lo peor:
El libro pierde ritmo cuando alcanza el ecuador. La fuerza narrativa se hace menos evidente, aunque siga circulando en el subsuelo, como el guadiana, para emerger con energía en la segunda parte. Los nacimientos y las desembocaduras, por seguir con las metátoras fluviales, suelen ser mas interesantes que los recurrentes meandros.
- antonio
- 05/07/2008, 23:11
un libro imprescindible para los occidentales sutil y deslizante,inmaterial e inmenso en su doblegar la realidad que nos va haciendo paladear en una necrosis hipnotizante e subyungante, al margen de la propia historia ahi narrada.Que ingredientes ha encontrado murakami, no lo sé,para hilavanar estas 900 paginas como si fueran un pequeño libro en el que temes terminar su lectura.Ese timbre-halo que consigue casi en todo momento dan al lector una necesidad ineluctable de sensacion,sensacion a secas, ahi radica para mi su magia.
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