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Tropezar con el mismo Alien

Tropezar con el mismo Alien
Crítica de Alien: Covenant

Alberto Richart Por Alberto Richart el 11/05/2017 5

Alien: Covenant

¿Hasta dónde llega la estupidez humana? Hasta el punto de tropezar con la mismo alien una y otra vez. Y no solo me refiero a los tripulantes de esta nueva nave espacial llamada Covenant, sino por el Ridley Scott que ofrecía con “Prometheus” nuevos rumbos en su universo espacial, a modo de precuela de la trilogía Alien. Mientras que la primera, protagonizada por una Noomi Rapace bastante a la altura de la mejor Sigourney Weaver, rastreaba otras posibilidades en las que lo ajeno invadiese lo corpóreo, en esta continuación se pone en evidencia la intención edulcorada de continuar una saga sin otra intención más que la comercial.

Los más puritanos de la saga podrán ver la esencia de la primera película donde en realidad habita una repetición de fórmulas ad infinitum que provocan la previsibilidad de la historia. En la búsqueda de un pasado antropológico que se va haciendo más complejo conforme aparecen nuevas películas, “Covenant” desvirtúa a sus predecesoras al tratar de anteponer cronológicamente lo que ya habíamos visto con anterioridad.

El elenco, capitaneado por Katherine Waterston y Billy Crudup, pierde fuelle y carisma a medida que avanza la ficción pese a los intentos de generar polémica entre ellos mediante el conflicto de intereses. Por su parte, Michael Fassbender repite en la saga y funciona como uno de los escasos protagonistas que todavía pueden aportar algo de luz a la oscuridad que se cierne sobre este intento de “Origen de las especies” de Darwin aplicado a los viscosos mutantes. Si algo de sentido puede aportar tanto “Covenant” como su predecesora es un perceptible trasfondo dialéctico entre evolucionismo y creacionismo resaltado en las diferencias de fe entre las protagonistas de ambas precuelas, y el papel fundamental de Fassbender.

Con todo, Scott trae de vuelta historias reconocibles arriesgando menos que en la película anterior. La historia regala menos momentos memorables pero sí sumamente claustrofóbicos, lo que viene siendo ya marca de la casa. Pero esto último no oculta la sensación de provecho que transpira por todos los costados al apostar por un producto de éxito poco atrevido. El nacimiento del alien supone el deterioro de la marca.

Lo mejor: su título lo dice todo. Tiene todo lo que promete.
Lo peor: la escasez de sorpresas.

Valoración: 
5