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La mejor película que he visto

La mejor película que he visto
Crítica de El club de los poetas muertos

gatheriana Por gatheriana el 14/11/2007 10

Esta película me marcó profundamente: conmovió tanto mi razón como mi corazón… Quizás los enlazó como una sola visión, quizás encauzó mis percepciones en un mismo sentido, como una misma cosa y adquirí una postura más armónica en mi manera de interpretar los temas que me presentó…

Me resulta sumamente admirable y elogiable la crítica a temas tan concretos como la forma de educar, los objetivos que actualmente se persiguen, y los que se deberían perseguir con los sistemas de enseñanza, los cuales en la película se muestran fuertemente influidos bajo parámetros tradicionales y limitados. Sistemas de enseñanza demasiado enclaustrados en reglas, en normas cínicas, en una especie de “venda cegadora” que solo permite ver una luz parcial, no total, irreal sobre nosotros mismos y nuestros caminos.
Esta película es un cuestionamiento a algo tan primario y a la vez transversal como la manera y el objetivo de nuestra formación. De lo que aprendemos y de cómo nos construimos, de cómo crecemos y nos edificamos, y de todo lo que finalmente somos: el cómo, el por qué y el para qué.
La película nos ofrece una opción: la opción de lo propio. Nos hace un llamado a lo individual, a la fe y la pasión de lo nuestro, lo que muchas veces es alternativo, distinto, pero no menos verdadero ni válido.

Con esbozos existencialistas y también románticos, esta obra se enlaza con los sueños, las utopías, la libertad. Sí, es una oda a la libertad, a la individualidad, a la “naturalidad” humana, su esencia y su verdadero camino.

Hermosa y de calidad. Quizás muy gringa en ciertos modos, pero que resultan irrelevantes, ya que el mensaje implícito es profundo, conmovedor y trascendental.