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Rey Arturo: La leyenda de la inmolación

Rey Arturo: La leyenda de la inmolación
Crítica de Rey Arturo: La leyenda de Excalibur

Sergio Delgado Por Sergio Delgado el 11/08/2017 3

El último blockbuster que aterriza en nuestras pantallas es ‘Rey Arturo: La leyenda de Excalibur’.

Es un cúmulo de escenas sin ningún trasfondo. Comienza mal para no conseguir alzar el vuelo en los 120 minutos de metraje. Es una ráfaga de secuencias de montaje sin interés alguno, con escenas poco trabajadas y personajes más que vulgares. La música que une estas secuencias no van acorde con la trama ni el tema de la película.Tampoco el nombre de Guy Ritchie consigue darle algún tipo de noción lógica y atractiva al montón de acciones. Todo es excesivamente plano y previsible. En ocasiones roza el ridículo.

La falta de interés hacia los conflictos de la película y la poca maña para ir uniendo secuencias acaba dejando al público totalmente insatisfecho y desconectando de la pantalla. Es una tragedia de grandes dimensiones.

Dejando a un lado el pobrísimo guion y la poca mano en la dirección. El vestuario y los efectos especiales hacen acto de presencia para intentar colarnos algo que no funciona. Es el momento de arreglarnos para salir de juerga sabiendo que con nuestro interior jamás nos comeremos un ‘torrao’. Vamos a intentar arreglar el estropicio.

Hace semanas me quedé totalmente perplejo ante el monstruito que había engendrado Universal y su Dark Universe con ‘The Mummy’. Pero el cine nunca dejará de sorprenderme porque Warner Bros no se quiere quedar a la cola. Acaba de mostrar su candidatura a ser el ‘bluf’ estival de turno.

Supongo que uno de los puntos fuertes de la película son su historia –totalmente maltratada- que vive en nuestro imaginario colectivo. Otro punto fuerte, visto lo visto, debía de ser el elenco de actores que van haciendo acto de presencia ante la cámara: Charlie Hunnam, Jude Law, Eric Bana… Todos están de capa caída, el star system no funcionó esta vez. Try again. No les culpo, están al nivel del resto de la obra.

Tras tres meses en las taquillas de gran parte del planeta se confirma que el descalabro resonará por un tiempo en las oficinas de la productora. Con suerte se cubrirán gastos, aunque de momento ni eso: 175 millones de dólares de presupuesto para una recaudación, momentánea, de 143. A destacar los 8 millones de recaudación en China, un pésimo dato para un país que cada vez se abre más al mercado foráneo –en concreto al americano-. Ya son varias las películas americanas que han sacado tajada del gigante asiático.

La hecatombe estaba más que clara desde la escritura del guion. Lo extraño es que semejante aberración pudiera cobrar vida. El resto de la producción y posproducción acabaron de gestar al monstruo. Lo peor de todo es que nosotros hemos tenido que pasar por el aro.

Valoración: 
3