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Hirokazu Koreeda (‘El tercer asesinato’): “Quería reflexionar sobre el porqué la sociedad juzga ciertos delitos y otros quedan silenciados”

Hirokazu Koreeda en el 65 Festival de Cine de San Sebastián

El reconocido cineasta estrena este viernes su nueva película, un drama sobre la sociedad japonesa y la condición humana revestido de thriller judicial. Lo entrevistamos el pasado mes de septiembre en su enésimo paso por el Festival de Cine de San Sebastián, del que ya es uno de sus invitados más insignes.

Hirokazu Koreeda ríe antes de que le traduzcan la primera pregunta. Sabe que, como en cada una de las entrevistas que ha dado en la promoción de su último film, el interés principal estará en el marcado cambio de género respecto a la mayoría de sus cintas, de tono más costumbrista y ambientadas en el seno de una familia, como son Kiseki, De tal padre tal hijo, Nuestra hermana pequeña, y la más reciente Después de la tormenta. 

El tercer asesinato, en cambio, sitúa su acción entre la prisión y la sala de los tribunales donde un abogado deberá defender a un hombre acusado de un asesinato que él mismo confiesa haber cometido. A medida que avance la historia, sin embargo, la versión del detenido, y también de la principal testigo, serán puestas en entredicho y las dudas sobre su culpabilidad empezarán a tomar forma en la mente del letrado. 

“Yo no tengo la sensación de que el cambio sea tan grande”, opina el director, y aunque reconoce que el lienzo en el que se enmarca la historia es más grande y “hay más elementos y colores que pueden hacerla parecer diferente”, afirma que la base sigue siendo la misma. ¿Cuál? “Describir los dramas humanos de la sociedad”. 

En este caso, “el tema sobre el que quería reflexionar es el porqué se juzga a unos seres humanos y no a otros, es decir, el porqué la sociedad a veces aparta los ojos a determinados delitos que no son considerados crímenes, sino meras faltas que no llegan a ser juzgadas en ninguna corte”. El cineasta habla del abuso sexual y de la violación, determinantes en el desarrollo de la película pero totalmente silenciadas y delegadas al escenario familiar, inquebrantable por el sistema judicial. 

He ahí, pues, la importancia que continúan teniendo las relaciones de familia en la nueva película del director japonés, detonante de gran parte de las reacciones de sus protagonistas. “Desde el primer momento quise presentar a los tres personajes principales [abogado, acusado y testigo] a partir de sus dramas familiares”, cuenta Koreeda. 

Y es que la evolución de los protagonistas a lo largo de la historia, sus decisiones, miedos y emociones, vienen marcadas en sendos casos por complicadas relaciones paternofiliales que, a su vez, serán las mismas que desencadenen las dudas del abogado sobre la verdadera autoría del asesinato, especialmente si de ello depende la condena a muerte del principal sospechoso. 

“Si bien es cierto que en la sociedad japonesa existen fallos en todos los niveles, la película pone de sobre todo de manifiesto los del sistema judicial”, responde el director sobre la mordaz crítica a la pena de muerte de El tercer asesinato. “Todos los días hay condenas de muerte, y la cuestión es que la gente sabe lo que está pasado pero callan y siguen con sus vidas… y eso también es juzgable”, afirma, y explica que en su país la pena de muerte no solo continúa vigente sino que el 80% de la población está a favor de la pena capital. 

Este telón de fondo da aún más sentido al entresijo de certezas y mentiras con el que juega Koreeda a lo largo de la cinta y que, “en lugar de ir esclareciendo el caso, como en un thriller, lo van complicando más”, comenta, y detalla como en su búsqueda de la verdad, el abogado se choca cada vez con más muros, más versiones de un mismo hecho. De allí entiende que vienen la mayoría de críticas y crónicas que desde el Festival de Venecia vienen comparándolo con los distintos puntos de vista del Rashomon de Kurosawa, aunque en cuanto a referentes y similitudes, el cineasta japonés prefiere hablar de la travesía hacia las tinieblas de Martin Sheen en Apocalypse Now de Coppola. 

Sea como sea, “el planteamiento nunca fue el de hacer una película de suspense” se reafirma. Algo que también explica su decisión a la hora de escoger al compositor Ludovico Enaudi para poner música a su historia. “Lo descubrí durante un viaje en avión y me vinieron a la cabeza imágenes de un paisaje nevado como el que aparece en el film”, dice, y cuenta que, como desde el momento en que empezó a escribir el guión pensó en él, no dudó en ofrecerle pasar a formar parte del equipo artístico.

Mar Gallardo.

Enviado por: MMar_Gallardo el 24/10/2017